“SER CRISTIANO ES SER MODERNO Y POSIBILITA HACER UNA LECTURA CREYENTE DE LA RERALIDAD” ( Monseñor Julián Barrio)

Fecha: 03/08/2017

Comenzó la III Asamblea  General de Acción Católica

Los cerca de dos millares de peregrinos portando camisetas amarillas y muchas banderas,   acompañados por un buen número de obispos, encabezados por  el cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, llenaron la plaza del Obradoiro, donde fueron recibidos por una delegación de la Iglesia diocesana de Santiago, que presidió el arzobispo, monseñor Julián Barrio.

“Mientras venías de camino, habéis ido descubriendo huellas de oración, de penitencia, de caridad, de solidaridad, y del latir de la gracia de Dios”. Con estas palabras se dirigió el prelado compostelano a los peregrinos de Acción Católica General que hicieron el Camino de Santiago, durante el acto de acogida celebrado en la plaza del Obradoiro. “Ahora se os llama a hacer surcos en la tierra”, les recordó, “de nuestra sociedad para sembrar a puñados la semilla del Evangelio que es salvación, verdad, bondad y belleza”. A los jóvenes les insistió en que “ser cristiano es ser moderno y posibilita hacer una lectura creyente de la realidad”.

Monseñor Barrio les dijo a los peregrino llegados de numerosas diócesis, “es posible que estéis físicamente cansados, pero no hay espacio en vosotros para la fatiga espiritual. Como peregrinos de la fe y testigos de Cristo resucitado habéis ido descubriendo cada día nuevos horizontes en vuestra relación con Dios”,

“Habéis llegado con vuestra ofrenda de acción de gracias y de súplica, la vuestra personal y la de personas que así os lo han pedido. A lo largo del camino que habéis recorrido exterior e interiormente, habéis afinado los silencios de vuestra alma para escuchar vuestras preguntas, buscando la respuesta en Jesús porque sabéis que hacer vuestra esa respuesta os dará la alegría de hacerle presente en el acontecer de vuestra vida, como seguidores, testigos y evangelizadores”, constató monseñor Barrio.

En sus últimas palabras les pidió que renovasen “el compromiso de vuestro servicio humilde, sencillo, callado que como el grano de trigo enterrado en el surco, dará fruto abundante”.

Por la tar­de  se celebró una vi­gi­lia de ora­ción en la ca­te­dral pre­si­di­da por el obis­po au­xi­liar, monseñor Fernández

 En actitud de salida

Las sesiones de trabajo, que se desarrollan en las instalaciones del Colegio La Salle, constan de programa muy apretado. Los espacios de reflexión, oración, debate y celebración buscaran dar respuestas conjuntas a los desafíos evangelizadores que se plantean a través del contexto social. Se trata de jornadas de trabajo abiertas donde los laicos de parroquia reflexionaran para ayudar a construir parroquias con actitud de salida.

A través de ponencias, talleres, paneles, experiencias y aportaciones de los asistentes se trabajará  en los próximos tres días Y se hará construyendo parroquias con actitud de salida; laicos para parroquias en salida; vocacionados a santificar el mundo, caminando juntos.

Los laicos en la Iglesia

En la presentación oficial de la III Asamblea General de  Acción Católica Antonio Muñoz, presidente de la entidad, se refirió a la actuación de esta organización en el anuncio del Evangelio, señalando que la entidad aglutina en España a más de 36.000 personas, entre miembros y simpatizantes. Insistió en que el principal objetivo de es generar espacios dentro de las parroquias donde los laicos puedan formarse para ponerse luego al servicio de la Iglesia y de la sociedad

El arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, que presidió el acto, resaltó el papel de los laicos en la construcción de la Iglesia. Recordó que aunque desde el Vaticano II se puso en valor la misión de los seglares, “en realidad siempre ha sido la hora de los laicos”. El prelado mencionó que los laicos cristianos han de salir de sí mismos “para ir al encuentro de los demás y anunciar la Palabra de Dios, promoviendo el diálogo en la sociedad y construyendo la civilización del amor, sin olvidar que construir ignorando a Dios y su voluntad nos lleva a la desilusión, a la tristeza y al sentimiento de derrota”.