“SER SACERDOTE ES UNA TAREA ARDUA, PERO GRATIFICANTE” (MONSEÑOR BARRIO)

Fecha: 13/05/2017

EL ARZOBISPO PRESIDIÓ EL HOMENAJE A LOS QUE CUMPLEN 60, 50 Y 25 AÑOS DE ORDENACIÓN SACERDOTAL

   El clero diocesano de Santiago festejó su patrón, San Juan de Ávila, una cita que la Iglesia compostelana aprovechó para  rendir  homenaje  a los cuarenta sacerdotes que cumplieron 60, 50 y 25 años de su ordenación. En la Eucaristía que presidió en la catedral compostelana el arzobispo, monseñor Julián Barrio, aseguró que “ser sacerdote es una tarea ardua, pero gratificante porque permite unir la tierra al cielo, la muerte a la vida, la historia a la eternidad”. El prelado dijo también a su presbiterio que “si la vida humana está envuelta en el misterio, la vida de un sacerdote es una concentración de misterio. Es posible vivirla solamente a la sombra de la fe, envueltos a veces en el silencio de Dios”.Monseñor Barrio les pidió que no sometiesen “el ministerio sacerdotal a las ideologías” y que trabajasen para que “no nos esclavice la mediocridad que es “la arterosclerosis del espíritu”.

En su homilía el arzobispo compostelano mostró su agradecimiento a todos los sacerdotes por la labor que desempeñan; les pidió que agradecieran a Dios el don de “servirle en su presencia”; y les recordó la figura de San Juan de Ávila, “icono actual de sacerdote, que encontró la fuente de su espiritualidad en el ejercicio de su ministerio, siendo un enamorado de la Eucaristía y fiel devoto de la Virgen, conociendo la cultura de su tiempo, viviendo en comunión la amistad, la fraternidad sacerdotal y el trabajo apostólico, y animando las vocaciones sacerdotales, religiosas y laicales”.

El arzobispo pidió finalmente a los fieles que fuesen cercanos “a vuestros  sacerdotes con la oración y con el apoyo, especialmente en las dificultades, para que sean cada vez más Pastores según el corazón de Dios”.

Homenaje

Los actos se iniciaron con una conferencia sobre “La misericordia de Dios en San Juan de Ávila”, a cargo del obispo emérito de Barbastro-Monzón, monseñor Alfonso Milián Sorribas, que pronunció en el Aula Magna del Instituto Teológico Compostelano (ITC). Los sacerdotes presentes compartieron una comida de confraternidad en el comedor monumental de San Martín Pinario, donde se celebró el homenaje a los cuarenta sacerdotes que cumplen este año sus bodas de diamante, oro y plata sacerdotales.