Fecha: 28/05/2018

El arzobispo resalta la estrecha unión entre Eucaristía y atención a los más necesitados

Monseñor Barrio: “La caridad no está pendiente de ganancias ni de horarios”

Carta Pastoral para la jornada del Corpus Christi

Nuestra vocación cristiana hemos de vivirla con imaginación creativa, denunciando toda injusticia que impide mejorar la realidad a través de la solidaridad y de la fraternidad”. Así se expresa el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, en su Carta Pastoral para el Día del Corpus Christi, una solemnidad que se celebrará el próximo domingo día 3 de junio. Aludiendo al lema de esta jornada, “Tu compromiso mejora el mundo”, el arzobispo señala que “la caridad no está pendiente de ganancias ni de horarios. En todo momento hemos de mostrar disponibilidad para servir a los demás sabiendo que el prójimo es aquel de quien cada uno es responsable y al que sólo conocemos desde la amistad, deponiendo todo intento de dominación o apropiación”. Monseñor Barrio presidirá, como es habitual, en la mañana del domingo la celebración del Corpus Christi en A Coruña y por la tarde en la catedral de Santiago.

En su Carta Pastoral, el arzobispo compostelano explica a los diocesanos la íntima relación que existe entre el sacramento de la Eucaristía y la atención a los más necesitados. “La participación en la Eucaristía”, dice, “es necesaria para avivar el compromiso cristiano. Sólo así podremos intuir las necesidades de los demás y hacerlas nuestras. Los pobres, los excluidos de nuestra sociedad, los que sufren por cualquier causa son ámbitos de encuentro, conscientes según el papa Francisco de que “no sirven ni las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social y misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón”. Aquel que no es capaz de dar más de lo que recibe, ya ha empezado a malgastar su vida”

Monseñor Barrio comenta que es en ese contexto en el que se explica la celebración del Día de la Caridad en la jornada del Corpus Christi: “el lema que se nos propone es: Tu compromiso mejora el mundo. Que nuestro mundo pueda mejorar, a nadie se nos oculta. Otra cosa es el compromiso que debamos asumir para lograr este objetivo. La palabra compromiso no es moneda corriente en nuestra cultura. Sabemos por otra parte que el amor, superando el egoísmo, “se ocupa del otro y se preocupa por el otro”. En este sentido la Iglesia nos recuerda que debemos comprometernos con lo que Jesús dijo e hizo: llevar adelante su obra pues Él vino a servir y no a ser servido, y a entregar su vida por los demás”.