Fecha: 30/06/2018

EL PÓRTICO DE LA GLORIA DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO RECOBRA TODO SU ESPLENDOR

El proyecto de conservación y restauración del Pórtico de la Gloria y su entorno, obra cumbre del maestro Mateo, enmarcado en el Programa Catedral de Santiago, ha concluido después de largos diez años de trabajo llevado a cabo por un destacado equipo de especialistas. Una iniciativa promovida por la Fundación Catedral y la Fundación Barrié en colaboración con la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia y el Instituto del Patrimonio Cultural de España del Ministerio de Cultura y Deporte.

Deterioro

La conservación se puso en marcha después de un exhaustivo estudio previo que dejó al descubierto el   dramático deterioro del Pórtico de la Gloria acelerado en los últimos quince años. De ahí que se decidiera que era urgente la intervención sobre esta obra culmen del románico europeo. Un trabajo para el que se contó con especialistas de todos los campos y nacionalidades y que pusieron en práctica las cartas de protocolo de los organismos internacionales como ICOMOS, ICCROM, ICOM que velan por la excelencia y las buenas prácticas en las intervenciones.

Corría el año 2009 cuando se iniciaron los estudios y diagnóstico que permitieron la redacción de una propuesta de intervención. Seis años más tarde se completó el montaje del andamio para poder acceder a todos los relieves del nártex, abordando la intervención directa sobre los materiales.

Policromías

Durante la fase de intervención se ha confirmó la existencia de tres policromados al óleo que cambiaron la imagen del Pórtico: Una primera policromía con decoración medieval de la que se conservan bastantes vestigios como se puede apreciar en el ángel que porta la columna o los que portan la cruz; la segunda policromía se dataría en el siglo XVI coincidiendo con las modificaciones primeras de la portada exterior y momento de importantes obras en el templo, y la tercera policromía es la que se encontraba más visible y data del siglo XVII.

Métodos modernos

Los informes técnicos detectaron que el Pórtico estaba en una situación crítica con constantes desprendimientos de material y afectado por complejos mecanismos físico químicos de degradación de materiales. Además, los productos que se habían aplicado en las últimas intervenciones, muy poco compatibles con el monumento agravaban aún más esta situación. Se han empleado un amplio rango de productos y sistemas de nueva generación para la conservación de las policromías, granitos, mármoles y morteros. También se testaron una amplia gama de productos para la limpieza, fijación y consolidación de los materiales, sometiéndolos a ciclos de envejecimiento en cámaras de ensayos con condiciones similares al Pórtico. Para la documentación se recurrió a las últimas tecnologías, empleando técnicas fotogramétricas de alta resolución, escaneado 3D así como bases de datos para la gestión del ingente volumen de imágenes y textos acumulados durante estos años

Los criterios de intervención fueron muy conservadores, manteniendo todos los restos de color conservados y retirando únicamente los depósitos nocivos acumulados sobre la superficie y que puedan afectar a la estabilidad de los materiales históricos, como es el caso de la suciedad, las sales, los restos de naturaleza biológica, los morteros de cemento y los productos consolidantes acrílicos poco compatibles con la superficie original. No ha sido necesario reconstruir las faltas en la policromía dada la unidad estética lograda con los tratamientos de limpieza y estabilización aplicados, poniendo especial énfasis en el sellado de fisuras y juntas integradas cromáticamente con el soporte pétreo.

Se espera que a finales del mes de julio el público pueda contemplar esta gran obra de restauración. Las previsiones son de que las visitas se harán en grupos reducidos para que no se vuelvan a producir los problemas de deterioro originados en los últimos años.