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28 Ene

El sacerdote ourensano, Francisco José Prieto Fernández nombrado nuevo obispo Auxiliar de Santiago

El Papa ha nombrado al sacerdote ouresano Francisco José Prieto Fernández, nuevo obispo auxiliar de Santiago de Compostela, que hasta ahora desempeñaba el cargo de vicario de la Nueva Evangelización en la diócesis de Ourense. El nombramiento fue hecho público a través de un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede. Al conocerse la noticia la Archidiócesis compostelana, y su arzobispo, monseñor Julián Barrio, mostraron su satisfacción y “agradecen vivamente al papa Francisco el nombramiento del sacerdote Francisco José Prieto como nuevo obispo auxiliar de Santiago”. En un comunicado hecho público se insiste en que “la Archidiócesis acoge con afecto al nuevo obispo auxiliar electo, a quien felicita cordialmente, y ya desde ahora ofrece sus oraciones para que, bajo el patrocinio del Apóstol Santiago y la intercesión de María Santísima, pueda desarrollar el ministerio episcopal que se le ha encomendado. Su preparación y disponibilidad contribuirán en este Año Santo Jacobeo tan especial, sin duda alguna, a la labor de acogida espiritual de los peregrinos”.

Primer mensaje

El obispo auxiliar electo de Santiago de Compostela,  Francisco José Prieto  Fernández dirigió su primer mensaje a los fieles de la Archidiócesis en el que resalta:

Os saludo cordialmente, con afecto y cercanía, en el Señor, el Buen Pastor, e invocando la intercesión del Apóstol Santiago, en este Año Santo apenas iniciado.

Cuando Dios nos llama, por medio de la Iglesia, a servir al Pueblo de Dios, uno no puede menos que sentir que la tarea encomendada excede las capacidades personales y que nadie está preparado cuando se le confía una responsabilidad así. Por eso, ante todo, agradezco al Señor que, por medio del Papa Francisco, haya confiado en mí para ejercer el ministerio episcopal al servicio de la Iglesia en Santiago de Compostela y del Arzobispo que la preside como pastor, Don Julián Barrio Barrio. Llego a vosotros tras casi 28 años como presbítero de la Iglesia en Ourense, una diócesis de larga y secular historia, en la que nací y crecí en la fe como cristiano y sacerdote. Fui aprendiendo de sus fieles y de cada una de las parroquias en las que ejercí el ministerio sacerdotal, de mis hermanos en el Presbiterio, de las comunidades de vida consagrada, de tantos laicos en los que he reconocido un servicio generoso a la Iglesia, de un pueblo de Dios sencillo y hondo en su fe, vivida y celebrada de un modo tan rico y diverso. Y un agradecimiento especial, al Obispo de esta Iglesia ourensana, Don Leonardo Lemos Montanet, con el que he colaborado en su ministerio pastoral como Vicario Episcopal para la Nueva Evangelización.

En estas circunstancias, soy muy consciente de mis debilidades y limitaciones. Son momentos para ejercer la confianza en Dios, y descubrir con gozo que Él nos da su gracia cuando nos llama a servir con más entrega al Pueblo de Dios.

Sois una Iglesia en la que convergen, desde hace siglos, caminos de peregrinación que llevan hasta la Puerta Santa y conducen a la tumba de Santiago el Zebedeo. Pero también son muchos los caminos que recorren la vida de la Archidiócesis de Santiago de Compostela y que tendréis que enseñarme a descubrir y conocer. Los caminos que transitan a través de vuestras comunidades parroquiales, que vuestros sacerdotes recorren con generosidad y esfuerzo: desde las dispersas parroquias del mundo rural, hoy tan afectado por la despoblación y el olvido, hasta las presentes a lo largo de la costa, donde el mar acaricia a sus gentes en medio de importantes retos y dificultades; sin olvidarme de los núcleos urbanos de Santiago de Compostela, A Coruña y Pontevedra, de rica historia y abundante vida eclesial. Y también aquellos otros caminos que son los Seminarios Diocesanos, los grupos y movimientos de apostolado seglar, las comunidades de vida consagrada, la acción de Cáritas y sus voluntarios.  Sin olvidar a nadie, todos y cada uno de los caminos que atraviesan, con sus gozos y esperanzas, tristezas y angustias (cf. GS 1), la vida de cada uno de vosotros, de vuestras familias y, especialmente, de los que más sufren a consecuencia de la crisis sanitaria y social que estamos viviendo en estos momentos.

Desde hace casi un año, vivimos una situación dramática provocada por la irrupción de la pandemia del COVID-19. Ha cambiado nuestras vidas y modo de relacionarnos, ha provocado dolor y sufrimiento en muchas personas, familias y colectivos sociales, ha modificado el modo de celebrar y vivir la fe, ha generado una ola de solidaridad con los más afectados, ha mostrado un esfuerzo notable y generoso del personal sanitario, de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, de las autoridades civiles y sanitarias, de tantos hombres y mujeres que, con su trabajo, hacen posible que se mantengan los servicios esenciales en nuestra sociedad. Y de tantos sacerdotes, religiosos y laicos que sois el rostro visible y concreto de una Iglesia en salida, con estilo samaritano, hacia nuestros hermanos más necesitados. Ante esta situación, como cristianos, en palabras del Papa Francisco, caminemos en esperanza por las semillas de bien que Dios sigue derramando en la humanidad y asumamos que, ante este reto y siempre, nadie se salva solo (cf. Fratelli tutti 54-55).

Un cordial y afectuoso saludo a todas las autoridades civiles, políticas, académicas, judiciales, militares y a los agentes sociales, así como a tantos hombres y mujeres de buena voluntad, creyentes y no creyentes, cristianos y no cristianos, con el deseo de trabajar juntos, desde el respeto y el diálogo, en favor del bien común de las gentes y pueblos de la Archidiócesis de Santiago de Compostela.

Abierta la Puerta Santa del Año Jubilar Compostelano, encomiendo el ministerio, al que he sido llamado para serviros, al apóstol Santiago, a María nuestra Madre en sus advocaciones del Rosario, del Portal y de la Peregrina, y a San José, Patrono de la Iglesia Universal, en este año a él dedicado”.

Biografía

El nuevo obispo auxiliar electo Francisco José Prieto Fernández nació en Ourense el 18 de agosto de 1968. Cursó estudios eclesiásticos en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de la ciudad ourensana, y fue ordenado sacerdote el 26 de junio de 1993.Es licenciado en Teología Patrística por la Facultad de Teología de la Universidad Gregoriana de Roma (1992-1994) y doctor en Teología Bíblica por la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (2008).

Su labor pastoral la ha desarrollado en la diócesis de Ourense: en la actualidad capellán del monasterio de San José (Clarisas) y vicario episcopal para la Nueva Evangelización de Ourense .Su trabajo eclesial lo ha compaginado con la docencia en el Instituto Teológico “Divino Maestro” de Ourense; profesor invitado en el Instituto Teológico Compostelano ,y director del Centro de Ciencias Religiosas San Martín en Ourense. Miembro de la Asociación Bíblica Española; de la Comisión Teológica Asesora de la Conferencia Episcopal Española , y secretario del consejo de redacción de la revista Auriensia, publicación del Instituto Teológico

 

 

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