Fecha: 05/06/2018

LUCHAR CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN SOCIAL

Sesión de trabajo entre la Xunta de Galicia y Cáritas Santiago

 

La lucha contra la pobreza y exclusión social, la intolerancia y la discriminación, fueron los ejes centrales de la sesión de trabajo mantenida entre el conselleiro de Política Social, José Manuel Rey Varela, y el director de Cáritas Diocesana de Santiagode Compostela, José Anuncio Muriño Rañó. La reunión sirvió también para que Cáritas presentase al titular de las políticas sociales del Gobierno gallego los nuevos proyectos en los que está trabajando la entidad.

“A integración plena de todas as persoas na sociedade só se conseguirá co traballo conxunto entre administracións e entidades do tecido social”, explico Rey Varela al termino de la reunión, en la que también estuvo presente Arturo Parrado, director xeral de Inclusión Social

Mouriño Rañó constató el amplio trabajo y las áreas de actuación que desarrolla Cáritas en la diócesis ,mencionando  los distintos centros de atención a personas mayores, niños, adolescentes y personas en riesgo de exclusión social. En tal sentido enumeró los siguientes centros:  residencia Meu Lar (A Coruña), centro de día Sagrada Familia (A Coruña), centro de día Fogar de Bergantiños (Carballo), albergue de transeúntes San Javier (Pontevedra), centro de atención social Vieiro (Santiago), centro de inclusión social y acogida básica San Cibrán  y el comedorsocial  (Vilagarcía de Arousa )

Sociedad cohesionada

El conselleiro destacó que la Administración autonómica mantiene su colaboración con entidades en toda Galicia “para facer realidade os seus obxectivos en prol dos colectivos máis desfavorecidos”, explicó. Unas metas, dijo, que pasan por la consecución de una sociedad cohesionada y justa “onde todos participen, a través dun cambio significativo nas estruturas sociais económicas e políticas que producen pobreza e exclusión”.

El director de Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela  constató que la entidad lucha contra la pobreza e la exclusión social a través de cuatro dimensiones: el servicio de acogida y ayuda para personas en situación de necesidades; el trabajo de promoción e integración con las personas en situación de pobreza o exclusión social; tareas de animación de la comunidad, y compromiso a través de la formación y sensibilización así como  desenvolviendo programas diocesanos  con colectivos especialmente sensibles como es el de etnia gitana.