Fecha: 31/12/2017

OFRENDA DE LA TRASLACIÓN

Miguel Santalices: “Llegó el tiempo de dejarse guiar por la conciencia, velar por el cumplimiento de la ley”

Monseñor Barrio: “En nuestra sociedad necesitamos personas sensibles a la necesidad de los demás”

El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices, delegado regio en la Ofrenda Nacional de la Traslación de los restos del Apóstol Santiago, en su invocación señaló que “llegó el tiempo de dejarse guiar por la conciencia, velar por el cumplimiento de la ley y poner a las personas en el centro de nuestras decisiones”. En su respuesta el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio insistió en que “en nuestra sociedad necesitamos personas sensibles a la necesidad de los demás, que se dejen conmover y traten de remediarla”.

Ceremonia religiosa

Una procesión, precedida por el sonido de las Chirimías y los portadores llevando la imagen del Apóstol Santiago Peregrino, recorrió las naves del templo. Seguidamente monseñor Barrio Barrio, acompañado del cardenal, Antonio Rouco Varela y el obispo auxiliar de Santiago, Jesús Fernández González, y numerosos sacerdotes, presidió la Misa Estacional en una Catedral totalmente repleta de fieles.

Crísis intensa

Después del canto del Credo el delegado regio y presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Santalices en su ofrenda recordó que “salimos de una crisis intensa económica, pero también de valores, que castigó con fuerza a infinidad de familias y hogares. Con la recuperación llegó, por tanto, el tiempo de que esta se extienda a todos, en forma de más empleo, y también de incrementos salariales acordes con los beneficios de las empresas”.

Reflexionó sobre los errores en el ámbito público y en el de las empresas, especialmente en el sector financiero, “donde puntualmente pudo semejar que la codicia se anteponía a la ética”. Insistió en que llegó el tiempo de dejarse guiar por la conciencia, velar por el cumplimiento de la ley y “poner a las personas en el centro de nuestras decisiones”.

Mencionó que en el 2018 se celebra el Año Europeo del Patrimonio Cultural y que ofrece la posibilidad de “cultivar la diversidad y el diálogo entre pueblos y culturas, propiciar el conocimiento, el respeto y la comprensión mutuas, desde la tolerancia”.

Habló de la juventud “formada y responsable que merece una oportunidad laboral para hacerse un futuro entre nosotros”. Así mismo se refirió a los discapacitados, enfermos, mayores, mujeres que son objeto der violencia de género y refugiados, de los que dijo “merecen nuestra consideración y ayuda”. Defendió el hecho diferencial de Galicia y la España plural y diversa “en la que es necesario tender puentes de entendimiento para procurar la convivencia de todos los ciudadanos”. Constató la necesidad de potenciar la verdadera dimensión europea “abierta a todas las sensibilidades”, y pidió que entre todos conservemos la casa común

La Evangelización

En su homilía de respuesta el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio Barrio, denunció que el verdadero mal para el hombre está “en el vano intento de la autosuficiencia con que normalmente pretende planificar su existencia ignorando el amor de Dios. Hemos de ser conscientes de que nuestra misión en el tiempo no es posible realizarla marginando a Dios revelado en Cristo”.

Constató que la sociedad precisa personas sensibles a la necesidad de los demás, “que se dejen conmover y traten de remediarla en la medida de sus posibilidades, poniendo el corazón en lo que hacen”. Mencionó a las personas con discapacidad, las víctimas de la violencia, los migrantes y refugiados, los marginados “esperan una respuesta sin dilación”

“La evangelización y el servicio cristiano a la sociedad·, dijo monseñor Barrio, “serán obra de cristianos convertidos y convencidos, maduros en su fe, una fe que permita una positiva confrontación crítica con la cultura actual, resistiendo a las seducciones”. Señalando que les debe impulsar a influir eficazmente en los ámbitos culturales, económicos, sociales y políticos, para “construir una cultura cristiana capaz de evangelizar la cultura”.

Para monseñor Barrio la pobreza no es sólo la material, “pobreza es también la ignorancia, el pecado, la negligencia para hacer el bien y armonizar las diferencias que no tienen por qué degenerar en conflictos”. Piensa que en medio del desacorde conjunto de monólogos que caracteriza nuestra situación “se necesita un discernimiento humilde a través de un diálogo sincero para superar la actual crisis de civilización”.

Concluyó su intervención pidiendo por los padres de familia para que realicen  su misión “de cuidar y educar sus hijos en la tranquilidad de espíritu”.