Fecha: 25/07/2018

EL PRESIDENTE DEL PARLAMENTO PRESENTÓ LA OFRENDA NACIONAL AL APÓSTOL

 

Queremos una España con un camino de concordia, en el que todas las sensibilidades tengan acomodo dentro del respeto a la ley” ( Miguel Santalices)

 

El presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices Vieira que actuó como delegado regio en los actos de la tradicional Ofrenda Nacional al Apóstol, durante su invocación hizo hincapié en que “queremos una España con un camino de concordia, en el que todas las sensibilidades tengan acomodo dentro del respeto a la ley, donde la diversidad ideológica, cultural, lingüística, histórica, económica o de género sean siempre factores de enriquecimiento y jamás de ruptura o enfrentamiento entre iguales”.

En su respuesta el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio Barrio insistió en que “se nos llama a renovar el compromiso de construir la ciudad de Dios en medio de la ciudad de los hombres, abriendo nuestro corazón a la alabanza. El amor de Cristo nos urge a trasmitir la alegría del Evangelio”

La Ofrenda fue instituida por el rey Felipe IVen junio de 1643 y nació con la intención indirecta de compensar a la Iglesia compostelana y al propio santo por los duros años que habían vivido desde finales del siglo XVI, en el que se había puesto en entredicho la tradición compostelana y el propio patronato español de Santiago. La primera Ofrenda tuvo lugar en 1643 siendo el oferente el capitán general de Galicia, gran prior de Navarra, Martín de Redín, nombrado por designación real.

Procesión

Los actos religiosos se iniciaron con la Procesión del Patronato ,presidida por el arzobispo, que portando la imagen-relicario del Apóstol Santiago, conocido como “Coquatrix”, custodiada por Caballeros de las Órdenes Militares de Santiago, Malta, Calatrava, Montesa y Alcántara salió de la catedral por la puerta de Platerías para, continuando por la rúa de Fonseca, llegar a la plaza del Obradoiro donde se incorporó la comitiva civil, con el Delegado Regio, para acceder por la escalinata principal y realizar la entrada solemne a la basílica cruzando el rehabilitado Pórtico de la Gloria, para proseguir hasta el Altar Mayor, recorriendo las naves del templo.

La Misa Pontifical fue presidida por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio, acompañado por el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga, arzobispo de Tegucigalpa; los obispos Juan Antonio Menéndez Fernández, de Astorga, Manuel Sánchez Monge, de Santander, Ángel Rubio Castro, emérito de Segovia y los de la provincia eclesiástica de Galicia, así como numerosos sacerdotes. Las naves del templo se encontraban repletas de fieles entre ellos muchos peregrinos que concluyeron el camino de la peregrinación

Preservar el Estado de bienestar

En una invocación de contenido social, Miguel Santalices Vieira, presidente del Parlamento de Galicia, tuvo presente a las familias, a las personas migrantes, a los afectadas por la crisis, a las personas con adicciones o a las que padecen alguna dolencia. “Aliviar el padecimiento físico y psicológico del enfermo”, agregó, y ofrecer cuidados paliativos “a quien lo necesite al final de la vida se erige en un deber moral frente a la que no resultan admisibles los atajos”.

Reclamó “consenso” y “fórmulas imaginativas” a los dirigentes políticos para afrontar desafíos como la preservación del Estado de bienestar o la crisis demográfica. Respeto a la crisis demográfica, “que compromete nuestro futuro”, el delegado regio consideró que es necesario“crear las condiciones adecuadas para que criar y educar a los hijos deje de ser una osadía para sus progenitores es una necesidad imperiosa; facilitar la conciliación debería ser una prioridad en cualquier contorno laboral”. Porque “sin niños no hay futuro”.

Violencia de género

Reiteró Santalices la condena social frente a la violencia de género, un drama qué a su juicio, requiere “un enfoque global, más allá de los recursos institucionales; un enfoque que cuente con la implicación de particulares e instituciones, que comience en el hogar y en la escuela, y corrija conductas inapropiadas que en ocasiones se desencadenan a partir de patrones observados en la propia red”.

El presidente del Parlamento recordó a las víctimas del accidente ferroviario de Angrois, a las víctimas del terrorismo y de cualquiera otra forma de violencia. “perpetuemos y honremos su memoria, la memoria de todas las víctimas”, dijo

El delegado regio tuvo presente a la juventud, “para que se impregne de valores humanos y, una vez concluida la etapa formativa, encuentre un futuro laboral estable que le permita formar una familia y construir una sociedad mejor”. De los mayores dijo que después de una vida de trabajo y sacrificio, “puedan desfrutar de su otoño vital con plenitud y serenidad, en un contorno de respeto, cariño y reconocimiento a su legado”.

En su invocación hizo también referencia a los casos de corrupción que afectan a la credibilidad de las instituciones. Con independencia de los hechos que deben juzgar los tribunales. Para el oferente resulta “imprescindible que todos pidamos disculpas ,con responsabilidad o sin ella, por los errores cometidos y seguir reforzando los mecanismos de prevención para impedir que acciones de este tipo podan repetirse en el futuro”

Los valores del Evangelio

El arzobispo de Santiago, Julián Barrio  en su homilía de respuesta recordó qué venerar al Patrón de España, “ da contenido a nuestra historia por su evangelización, recordamos que los valores del Evangelio han informado nuestra cultura, punto de referencia en la construcción de un mayor progreso integral y viva esperanza del hombre”. Insiste en que en medio de la incertidumbre “hemos de manifestar nuestra identidad cristiana con humildad, coherencia y responsabilidad, viéndonos necesitados tanto de verdad como de libertad”.

El prelado reconoce que testimoniar la condición de hijos de Dios “encuentra dificultad en la mentalidad del hombre que cuando se idolatra a sí mismo, definiendo la vida y el sentido de la misma, se absolutiza, destruyendo o poniendo en peligro la naturaleza y la humanidad”. Considera que la descristianización y el deterioro moral de la vida personal, familiar y social, “están generando un cambio cultural”

Dignidad y libertad

En la bondad de Dios”, señala monseñor Barrio, “encuentra fundamento nuestra dignidad y libertad en toda circunstancia, también en la antesala de la muerte”. En tal sentido recuerda unas palabras del papa Francisco: “el valor inmenso de la persona enferma ha de encontrar una respuesta hecha de respeto, comprensión y ternura, porque el valor sagrado de la vida del enfermo no se oscurece nunca sino que brilla con más esplendor precisamente en su sufrimiento y en su desvalimiento”. Insiste que esta convicción compromete a un estilo de vida significado por el amor y la entrega a los demás, “tratando de construir lo propio sin olvidar lo ajeno de quienes están cercanos o lejanos”,

Monseñor Barrio constata que la verdad es que el cristiano, liberado para Dios y para su prójimo, “está en condiciones de ser dueño y no esclavo de las cosas de este mundo, adquiriendo así una libertad nueva para el amor y la fraternidad”. De ahí que puntualizase: “Quien espera de verdad la vida eterna valora las cosas de este mundo a la luz de la vida que espera y trata de irlas conformando constantemente”

Agradeció al oferente su felicitación por el veinticinco aniversario “de mi ordenación episcopal”. Pido al apóstol Santiago para que la Iglesia que peregrina en España “ para que nos mantengamos fieles a Cristo”, por todos los pueblos de Hispanoamérica “sobre todo por aquellos que están pasando por grandes dificultades”, y a los pueblos de España, “de manera especial al pueblo gallego, también por las familias “para que vivan la felicidad del amor por el camino de la santidade que es el rostro más bello da Iglesia”. En sus palabras tuvo presente a las persoas que perdieron la  vida “en las vísperas de tú fiesta hace cinco años en la ciudad por el accidente ferroviario”. Encomendó también a aquellos que murieron por cualquier forma de violencia “siempre irracional”

Concluida la ceremonia religiosa en la catedral,después de funcionamiento del botafumeiro, y la bendición,el presidente del Parlamento se dirigió al palacio de Raxoi donde firmo en el libro de oro de la ciudad y agradeció a las autoridades y personalidades que le acompañaron en el acto de la Ofrenda representando al rey de España