JORNADA DE SOLIDARIDAD CON LOS PARADOS

Fecha: 10/05/2017

Carta Pastoral del arzobispo sobre “La salud y el paro”

El acto central será el sábado día 13 en el Toural

La Jornada de Solidaridad con los Parados, que cumple su XXIV edición, que organiza Cáritas Interparroquial de Santiago,  tendrá como eje central una concentración en la plaza del Toural de Santiago el próximo sábado 13 de a las doce de la mañana. En el acto está previsto que el actor santiagués Monti Castiñeiras lea un manifiesto con el lema “Formación, empleo sostenible y renta justa”. Durante el pasado fin de semana  en iglesias diocesanas se leyó la Carta Pastoral del arzobispo de Santiago “La salud y el paro”, en la que el prelado recuerda que “encontrar trabajo y mantenerlo es una empresa cada vez más ardua, y esto hace que las personas sufran las consecuencias, repercutiendo en la salud de las personas como lo podemos verificar en las noticias de cada día”.

En la presentación oficial de la Jornada, durante una rueda de prensa, Miguel Fernández, responsable del Centro de Trabajo y Cultura de Cáritas  Interparroquial de Santiago denunció la realidad existente en cuanto al empleo y su precariedad, dando cuenta del trabajo que realiza Cáritas en base a itinerarios de formación, inserción e integración social y laboral. Entrando en el apartado de las cifras señaló que en el año pasado se realizaron152 colocaciones; que fueron atendidas 1.568 personas y se practicaron 4.015 intervenciones. Hizo hincapié en que los datos oficiales cifran en  17.000 las personas en paro en el área de influencia  de Santiago, de las que 6.658 corresponden a Compostela.

“La falta de un empleo digno impide mirar al futuro con sosiego” (Monseñor Barrio)

   Para monseñor Barrio “la reflexión en esta jornada necesariamente ha de considerar la salud de la persona en la que convergen el afecto, el trabajo y el descanso, vividos en unidad y equilibrio”. Considera que el objetivo del trabajo es mantener a uno mismo y a la familia: “Tal es así que cuando decimos de alguien que es un mantenido, es una ofensa. Muchos adultos y jóvenes se encuentran en esta situación que está afectando a su salud. La falta de un empleo digno les impide mirar al futuro con sosiego, quedando desarbolado el plan familiar. Ante esto no es bueno ni resignarse ni acomodarse.

El arzobispo señala que para afrontar esta situación no sirve la actitud de lamentación ni dar espacio a culpabilizar a los otros ni pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor. “También en este campo hemos de abrirnos a lo nuevo”, dice, “en una realidad globalizadora y multicultural en la que hemos de re-fundar una cultura del trabajo”. Menciona que la sociedad civil, las distintas administraciones y todas las personas que tienen que ver con el mundo laboral “están llamadas en causa, aunque siempre ha de estar muy presente la iniciativa personal para cualquier cambio ante lo que nos sucede”. Subraya en otro de los apartados que “todo trabajo es noble si respeta la dignidad de la persona. En este horizonte construiremos futuro”.

El paro, para monseñor Barrio, sigue siendo una realidad preocupante “ante la que no pueden ser insensibles ni la sociedad civil ni las distintas administraciones públicas. Nadie duda de que el auténtico camino para la inclusión social es el trabajo dignamente remunerado y el compromiso con la cultura laboral, rechazando conductas consumistas y materialistas que no aprecian el trabajo”.

Monseñor Barrio recuerda que la Iglesia quiere acompañar la vida de tantas personas que sienten su dignidad en el trabajo y en su desarrollo pleno. “Generar fuentes de trabajo es acortar los espacios de la crisis económica y favorecer la salud de las personas”, menciona. Insiste en que la Doctrina social de la Iglesia recuerda los principios fundamentales como son: la dignidad inviolable de la persona humana, el destino universal de los bienes de la creación, la participación de todos en la búsqueda de bien común, y la solidaridad.